# Semblanza y occiso del alma

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- Sección: Poesía · Mariposas con Neuronas
- Autor: Marcos Sánchez (https://sanchezmarcos.me/sobre-mi)
- Publicado: 2009-03-24

Un poema sobre la inevitable soledad de la muerte y la reflexión sobre el legado que dejamos atrás.

Cuánto vacío, innato e irrevocable  
cabe en mis pensamientos esta noche.

¿Qué será de mí, ya sin mi cuerpo?  
¿Quién cuidará de tus labios?

De mis labios, esos que eran nuestros.  
Estos, que posan gélidos del pánico  
anticipados al suspenso.

Estos que antes, sentían  
que los relojes de arena iban lentos.  
¿Quién guardará una imagen de mí?  
¿Quién podrá una vez muerto?  

¿Quién sabrá quiénes fueron mis amigos,  
mis enemigos, mis amores, mis maestros?  
si ni siquiera soy dichoso de conocer  
los renglones que forjaron mis abuelos.  

Ni tampoco la grieta en que descansan  
los recuerdos de sus ancestros.

¿Quién cuidará de mí durante el invierno?  
¿Quién recitará por mí estas palabras  
cuando se disipe mi último aliento?  
¿Quién podrá, cuándo y en qué tiempo?  

¡Basta de preguntas! ¡Fin del cuestionamiento!  
Querida muerte solitaria, incordiosa de lamentos  
déjame aunque sea, disfrutar este momento.  

Infinita soledad, la que me espera.  
Y yo a veces, también me siento y la espero.  

Sin más remedio de por medio  
que despilfarrar mi corazón al viento.  

No doy descanso a mis ojos por las noches,  
para no invertir el tiempo en fantasías.  
No me permito ir más despacio,  
no debo desperdiciar mis fuerzas en ese vano veneno.

Ya me sobrarán luego los minutos  
ya estará de más decir lo que pienso.  

Donde no sirve la fe de los pobres ciegos  
ni los problemas causan daños importantes,  
donde las lágrimas ajenas hacen eco  
en el vacío de los santos crucificados.

Porque sé que al terminar mi breve cuento,  
despacio, lento, errante, risueño y macabro,  
al final me espera un sueño eterno, tintineante,  
el gran descanso sin vuelta, desenvuelto.

Donde sé que tus labios,  
al siguiente día volverán a despertarme,  
de donde nadie, ¡nunca jamás ha vuelto!
